Free counter and web stats

jueves, 15 de septiembre de 2011

Crisis




Aunque últimamente ando bastante ocupada y no tengo mucho tiempo para escribir, no quería que acabase el día de hoy sin haber publicado este post. El motivo principal es la fecha. Podríamos decir que es un aniversario. Pero, por desgracia, uno de esos que no se celebran con júbilo, sino todo lo contrario. Hoy se cumplen 3 años de la caída de Lehman Brothers, es decir, del principio de esta crisis que se resiste a abandonarnos.

Todo empezó, como decía, el lunes 15 de septiembre de 2008. Como en los casos de las personas con enfermedades terminales, el final se veía venir, pero nadie estaba preparado para afrontarlo. Wall Street se despertaba con la noticia de que Lehman Brothers (el cuarto banco de inversión más grande de Estados Unidos) se había declarado en quiebra. ¿La razón? El excesivo endeudamiento y los numerosos riesgos incontrolados que asumió la entidad. Las hipotecas basura o "subprime" (con  un nivel de riesgo de impago superior a la media del resto de créditos) fueron las principales causantes de esta situación.



En 158 años, Lehman Brothers había resistido a una guerra civil, a la crisis bancaria de 1907,  al Crack de 1929, a escándalos, colapsos... Pero no pudo superar la crisis subprime de 2008 siendo, con un pasivo de 613.000 millones de dólares, la mayor quiebra de la historia.

Algunos recordaréis las imágenes de los empleados abandonando la sede de la compañía (en pleno corazón de Wall Street) con sus efectos personales metidos en cajas de cartón.


Pero no serían ellos los únicos afectados. El acontecimiento cambió el rumbo de la economía mundial hasta tal punto que 3 años después aún estamos sumidos en una crisis cuyo fin no parece estar cercano. Y si no, que nos lo cuenten a nosotros, los españolitos de a pie. Tenemos 5 millones de parados y un gobierno que nos marea con idas y venidas de impuestos y ayudas, con despidos y recortes, con reformas de la Constitución, con cambios en las leyes que regulan la contratación y con un sinfín de promesas de mejora de la situación que nunca se acaban de cumplir.

Y lo peor es que, como dice la canción, la crisis no sólo es económica, sino política, de valores... Vamos, que estamos muy lejos de poder decir aquel "España va bien" que tanto le gustaba  al señor Aznar.


 
Uno de los aspectos que más me preocupan es el de la citada crisis de valores. Sobre todo en los más pequeños. Los colegios, en muchos casos, han dejado de tener aulas para dar paso a jaulas de fieras. Toda la vida los niños han sido crueles con los más débiles y se han reído de sus defectos (cosa con la que no estoy de acuerdo, ni mucho menos), pero no existía la violencia y el acoso que conocemos ahora. Y, al fin y al cabo, meterse con los compañeros es atacar a un "igual". Pero ya eso de meterse con los profesores... no tiene nombre. Pasa lo mismo que decía con los pequeños: los profesores siempre han tenido motes y han tenido que aguantar insultos y burlas. Pero de ahí a soportar amenazas y agresiones... eso ya es demasiado.
Sin embargo, no toda la culpa es de los niños. La mayor parte es de los padres. Yo (que no soy tan mayor) recuerdo que los padres nos regañaban (e incluso castigaban, dependiendo de la gravedad del asunto) cuando contábamos que nos habían reprendido en el cole. Ahora muchos padres aplauden la actitud chulesca y a veces amenazante de sus hijos para con los maestros (término que me parece mucho más bonito y humano que el de profesor). Y eso es inadmisible. Porque la gente siempre dice que los maestros cobran mucho, que tienen muchas vacaciones... pero su trabajo, en muchos casos, no está suficientemente recompensado. Cualquiera que tenga hijos sabe lo complicado que es lidiar con ellos en muchas ocasiones. Y eso que en una casa "normal" hay como mucho 2 ó 3 pequeños. Así que imaginemos cómo será aguantar a 20 o más, cada uno con su personalidad, con sus defectos (y sus virtudes, por supuesto, que todos las tienen), con sus manías... y además de aguantar tienen que enseñar, educar (tarea que deberían traer hecha de casa) e incluso a veces cuidar a unos niños que no son sus hijos, pero que ellos tratan casi como si lo fueran. Y en agradecimiento reciben ingratitud, en el mejor de los casos, y amenazas o agresiones, en el peor de ellos. Así que, personalmente, defiendo la postura de que los maestros sean considerados autoridad pública, ya que cumplen una función social muy importante. Ellos se encargan de formar a los médicos, economistas, juristas, políticos, etc. de los que dependeremos en unos años. ¡Qué tarea tan importante y tan poco reconocida!


 
Creo que todas las crisis (sean del tipo que sean) tienen la misma solución: que todos actuemos con sentido común y rememos en el mismo sentido para sacar a flote este barco que parece que se va a pique. Todos tenemos que poner nuestro granito de arena en todos los aspectos de la vida para lograr una sociedad próspera económica y socialmente. Cada uno podemos aportar algo importante para hacer del mundo en que vivimos un logar mejor. Y todos debemos hacerlo para salir adelante de la mejor manera posible. Porque, como dice el Flaco, "nadie va a ayudarte si no te ayudas tú un poco más".

sábado, 27 de agosto de 2011

Con un par




"Con un par". Eso mismo fue lo que pensé al leer la siguiente noticia: “Una concejala se va en mitad de un pleno para acudir de público a 'Sálvame'”. Me pareció la típica noticia que cuelan en los periódicos el día de los “Santos Inocentes”. Pero eso es en diciembre y estamos en verano…
Me decidí a seguir leyendo, y la noticia no tenía desperdicio. Noemí Martínez, delegada del área de Bienestar Social y séptima teniente de alcalde de Manises (Valencia), abandonó su segundo pleno como concejala para acudir de público al programa de Telecinco “Sálvame Deluxe”. “Tiene más poder la ‘Princesa del Pueblo’ que el alcalde de Manises” fue lo primero que pensé. Y me indignó. Se supone (y parecer ser que sólo se supone) que los políticos que nos representan, independientemente del nivel del cargo que desempeñan, deben dar una buena imagen de nuestro país y de sus gentes. Y, aunque este tipo de programas tienen bastante éxito (¡qué horror de autorretrato de España!), no me parece lugar para un político que se precie. Pero lo que más me sorprendió fue lo que leí a continuación: ¡el alcalde dio su consentimiento para que la concejala abandonase el pleno! Y no sólo eso, es que desde el Ayuntamiento declararon que estaban “muy orgullosos de que saliese en la pantalla detrás de Kiko Matamoros”.



¡Alucinante! Esta señora no conseguirá salvar el medio ambiente, pero ha conseguido que Jorge Javier anunciase en directo que el público venía de Manises. Y, además, al estar colocada en primera fila, Noemí salía en pantalla en todos los planos del colaborador. Y eso a su Ayuntamiento le gusta. A lo mejor el próximo pleno lo hacen en “La Noria”…

El revuelo que se formó con esta noticia fue tal que la propia concejala intervino en “Sálvame” para aclarar que no abandonó el pleno al principio, sino cuando ya llevaba una hora. Y dijo además que ese viaje estaba planeado antes de que ella fuese elegida como edil de Manises.
Me deja mucho más tranquila saber que esta señora (que, por lo que he leído, parece ser que cobra 35970,13 euros brutos anuales por su dedicación exclusiva al ayuntamiento) fue capaz de aguantar una hora en un pleno, cuando hay unos 5 millones de personas que estarían dispuestas a pasar 8 o 10 horas al día trabajando en lo que sea por un sueldo mileurista, e incluso a veces por menos. Y lo más gracioso es que Noemí Martínez dice que ella es concejala las 24 horas al día y los 365 días del año. Pues seguro que tiene un montón de horas libres para ir donde quiera. Pero abandonar un pleno por semejante asunto… Pero bueno, tampoco vamos a lincharla por esto. Es normal que lo haga, pensará que es lo correcto. Seguro que ha visto cómo está el Congreso los días que hay fútbol… Y dice el refrán que “donde fueres, haz lo que vieres”.


Pero aquí no acaba la cosa. Entre concejales anda el juego. Días después leí el siguiente titular: “Nombran a un pirómano concejal de Medio Ambiente de un pueblo de Cantabria”. Mi pensamiento fue otra vez el mismo: “Con un par”.  Resulta que, según explicaba el diario, el recién nombrado concejal de Medio Ambiente, Urbanismo y Obras Públicas “fue condenado en sentencia firme por un delito de incendio forestal por provocar en 2001 cuatro fuegos que quemaron cinco hectáreas de arbolado. La condena fue de seis meses de cárcel y una multa de 1800 euros”.



“¡Madre mía! ¡La cantidad de terrenos que van a recalificar en Las Rozas de Valdearroyo!” pensé. “O eso o el alcalde estaba de público en ‘Sálvame’ mientras se nombraba a los concejales. Pero ya se me ha despejado la duda. El alcalde declaró que no sabía que el edil había sido condenado y que el equipo de gobierno tomaría una decisión sobre su futuro después de escuchar a todas las partes.
Finalmente el concejal dimitió, pero intentó salir con la cabeza bien alta: “Que quede claro que dimito como concejal porque quiero”, afirmó. El exconcejal también quiso dar su opinión sobre lo acaecido: “Sacar a la luz una sentencia de 2006 es una venganza ruín del anterior alcalde, Rubén Pérez, y de su partido, el PRC. […] Ya me advirtieron que me iba a arrepentir si no les apoyaba”. No sabemos si será verdad o no. Pero intentar limpiar la imagen propia a costa de ensuciar la de los demás no me parece de ser buena persona. Pero sí muy típico de los políticos. Lo que no sé es por qué este hombre aceptó precisamente ese cargo… ¿no podía haberse encargado, por ejemplo, de la concejalía de festejos? Sí, justo esa que contrata los fuegos artificiales…

Los concejales del Partido Popular están en boca de todos. ¿Será la estrategia del partido esa de “que hablen de ti, aunque sea mal”? Dicen que “en todos lados cuecen habas”, pero el resto de los partidos de momento está sabiendo mantenerse en la sombra, bien por falta de escándalos o bien porque saben “nadar y guardar la ropa”. Sea como sea, viendo cómo está el patio habrá que pensar muy bien a quien votamos el próximo 20-N.

martes, 2 de agosto de 2011

Cuervo ingenuo

 

Aunque la canción no es una composición de Sabina (sino de Javier Krahe), la he querido incluir en este post porque aparece en su disco "Joaquín Sabina y Viceversa" y porque el tema que trata no puede ser más actual. Resulta que el presidente Zapatero ha sido "franco" y ha convocado elecciones generales (o "generalísimas") para el 20 de noviembre. Unas elecciones que su partido está destinado a perder, ya que el 20N es un día de protagonismo para los de la  otra "acera política" (recordemos que ese día no sólo murió el dictador, sino que años antes moría José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange Española e hijo del dictador Miguel Primo de Rivera). Y dice el refrán que "no hay dos sin tres"... Aunque, volviendo a echar mano a nuestro riquísimo refranero español, también hay otro que dice que "a la tercera va la vencida". A eso tendrá que agarrarse el señor Rubalcaba para mantener la esperanza. 

¿Que qué tiene que ver una canción de los ochenta con las próximas elecciones? Absolutamente nada. Pero si en vez de en las elecciones nos centramos en las promesas electorales... ahí la cosa cambia. 

Por si alguien no conoce o no tiene muy fresco el recuerdo de esa época, diremos que la canción lo que critica es la actuación de Felipe González como Presidente del Gobierno, el primero de izquierdas desde las elecciones de 1936.

Empieza la canción criticando el que posiblemente haya sido el cambio ideológico más radical de González en todo su mandato: su opinión sobre la entrada de España en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Dicha organización surge tras la Segunda Guerra Mundial, debido al interés de Estados Unidos de establecer una alianza estratégica con Europa Occidental. La opinión de los españoles sobre la posible entrada de nuestro país en la organización oscilaba entre la idea pacifista del rechazo a las armas (recordemos que estábamos recién salidos de una dictadura propiciada por una guerra) y el miedo a quedar fuera del bloque formado por los países más poderosos del mundo.

Cuando en 1981 el presidente Calvo Sotelo (UCD) anuncia su intención de solicitar el ingreso de España en la Alianza Atlántica, es respaldado por la mayoría del Congreso. Pero no cuenta con el apoyo del PSOE que, encabezado por Felipe González, emprende una campaña contra esta proposición y anuncia que, cuando su partido llegue al poder, convocará un referéndum, para promover que España salga de la Alianza.
                                      
       
                                                      

Pero la llegada al poder del PSOE en 1982 supuso un punto de inflexión en la opinión pública. Felipe González convoca el prometido referéndum pero dando un giro radical a su discurso. Deja a un lado su postura antiamericanista y declara que la entrada en la OTAN favorecería la entrada de España en la Comunidad Económica Europea (CEE), hoy llamada Unión Europea (UE), entre otras ventajas. Vamos, los que vulgarmente se conoce como "donde dije digo, digo Diego".



Me queda la duda de si lo hizo por propio convencimiento o por miedo a las represalias, porque resulta más que lógico pensar que ni el resto de Europa ni los Estados Unidos fuesen a permitir que la salida de España de la OTAN desestabilizase a todo Occidente. Sea como fuere, el caso es que Felipe González apostó fuerte y ganó. España entró a formar parte de la Comunidad Económica Europea durante su mandato. El antiguo sueño de integrarnos en Europa se hacía realidad, así como el desarrollo económico que permitió mejorar los servicios educativos, sanitarios y de pensiones, entre otros. Podíamos hablar de un Estado de Bienestar.

Tanto es así que tuvimos la suerte de poder celebrar dos de los acontecimientos internacionales más importantes: los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Expo de Sevilla, ambos en 1992. Estas celebraciones, saldadas con un éxito indiscutible, nos dieron la oportunidad de mostrar a nivel internacional una imagen de país moderno, nada que ver con la que se tenía fuera de nuestras fronteras durante la dictadura.



A crear esa imagen contribuyó, sin duda, la modernización de nuestras infraestructuras para poder acoger ambos eventos. Dos ejemplos muy significativos son la creación del AVE (tren de alta velocidad) Madrid-Sevilla y la mejora de las comunicaciones por carretera, sobre todo la red de autovías.



Pero no todo fue un camino de rosas. 14 años en el poder dan para hacer muchas cosas bien, pero también para hacer muchas mal. El gobierno de Felipe González ha visto surgir numerosas polémicas en torno a algunas de sus decisiones.

La recesión mundial de principios de los 90, agravada por una política económica poco favorable, disparó la inflación y el paro. La reconversión del sector secundario y la reforma del mercado laboral fueron algunas de las medidas más impopulares. El cierre de instalaciones y el ajuste de plantillas (con la creación de empleos temporales, despidos definitivos o prejubilaciones) llevaron a los españoles a las huelgas del 14D (en 1988) y del 27E (en 1994).



Otras polémica decisión fue la compra de armamento militar a Estados Unidos . El 19 de abril de 1983 el Congreso autorizó el nuevo Convenio bilateral de Amistad, Defensa y Cooperación con Estados Unidos, que puso al día el antiguo Pacto de Madrid de 1953 entre los gobiernos de Franco y Eisenhower. El nuevo convenio entrañaba la modernización material de las Fuerzas Armadas Españolas gracias a la obtención de 400 millones de dólares en créditos para la compra de armas y equipos estadounidenses. 

 
Sin duda, la gente de una cierta edad no puede olvidarse de hechos como la aprobación de la Ley de Seguridad Ciudadana (conocida como "Ley Corcuera"), o escándalos como los de los casos de Filesa, Roldán, Hormaechea, Juan Guerra, Mario Conde, los fondos reservados o el GAL.

Pero no debió de hacerlo mal del todo cuando se le ha otorgado el Premio Carlomagno (que distingue a personalidades con un gran sentido europeista), ha sido designado como presidente del Grupo de Reflexión sobre el Futuro de Europa o "Comité de Sabios" y su nombre ha sonado como posible candidato a presidente del Consejo Europeo.

Fuera ya del ámbito político, me gustaría mencionar un gesto suyo que, en mi opinión, le honra. Y no es ni más ni menos que su renuncia al título nobiliario que le concedió el Rey cuando abandonó el Gobierno (al igual que hizo con sus antecesores, Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo-Sotelo) cuando el dirigente socialista abandonó el Gobierno. El motivo de la declinación no fue otro que el deseo de mantener la coherencia de sus ideas socialistas.

Pero... ¿Y ZP? Porque no debemos olvidar que es a él a quien le debo el poder escribir este post. ¿Acaso a él  no podemos aplicarle frases de la canción como "tú no tener nada claro cómo acabar con el paro"?. Si es que hay cosas que no cambian...




Pues sí, este Gobierno ha tenido la cortesía de pensar en los trabajadores de nuestro país, que se merecían ya unas buenas vacaciones. Pues nada, se conceden unos 5 millones de vacaciones indefinidas y todos tan contentos. Y encima somos tan egoístas que ni se lo agradecemos... A ellos que nos hacen la vida más fácil con el divorcio exprés, el matrimonio homosexual, la Ley Antitabaco... y otras "ventajas" como el plan Bolonia, la Educación para la Ciudadanía,  la huelga de controladores aéreos (porque... ¿para qué vamos a ir de vacaciones, si como en España no se está en ningun sitio? y si nos aburrimos, siempre podemos seguir en los medios divertidos episodios como los del caso Malaya, la trama Gürtel, las diversas tramas urbanísticas, el caso de Jaume Matas...), la Ley Sinde y su "maravilloso" Cánon Digital (sí ese mismo que me obliga a pagar por comprar un soporte donde almacenar mis documentos y fotos personales), la jubilación a los 67... eso sí, para hombres y mujeres, que no quiere el Gobierno que haya distinciones entre los miembros y las miembras de ésta nuestra gran comunidad llamada España.

Y pobres, cuantas más facilidades nos dan, menos se lo agradecemos. Bueno, tampoco es exactamente así. Se les hizo una gran fiesta de agradecimiento llamada popularmente 15M. 





Pero tan sólo una semana después de la gran fiesta, se les ha castigado en las elecciones locales y autonómicas del pasado mes de mayo. Pero no les debe de extrañar, ya que nuestro Presidente llegó al poder supuestamente de la misma manera: por un castigo al PP tras los atentados del 11M. ¿Se irá de la misma manera que entró? ¿Tiene Rubalcaba alguna posibilidad o va a ser la cabeza de turco de esta "venganza"? 

Lo más penoso de la situación (en mi humilde opinión, claro está) es que llevamos al menos 8 años en los que no hay unas elecciones en las que un candidato resulte ganador, sino que el candidato del partido opuesto resulta perdedor. Espero que dentro de no mucho pueda vivir unos comicios en los que haya al menos un candidato (o un partido) que me convenza; que pueda votar con el convencimiento de que alguien va a hacer (o al menos a intentar hacer) las cosas bien. Aunque la culpa no la tiene la clase política, la tenemos los votantes. En eso la política y la telebasura me parecen similares: tenemos lo que nos merecemos.

Sólo tengo 27 años. Por ley natural todavía me quedan por vivir unas cuantas elecciones generales. A ver si se cumple mi deseo, aunque sólo sea por una vez.  




Por cierto,  a modo de "post data" anecdótica quería contar que la canción que ha inspirado este post fue censurada por Televisión Española durante la emisión de un concierto de Joaquín Sabina en el teatro Salamanca en febrero del 1986. Cuando Krahe empezó a cantar esta canción, las cámaras dejaron de grabar. Pero prefiero dejar que lo cuenten los protagonistas...



miércoles, 27 de julio de 2011

Qué demasiao'


Al escuchar esta canción me acuerdo inevitablemente de la recientemente fallecida Amy Winehouse. Aunque su vida no se parece mucho a la de El Jaro (a quien está dedicada la canción), no se puede negar que existen algunas coincidencias entre los dos personajes, como una vida complicada y una muerte prematura.
Sobre la vida del delincuente toledano conozco lo que he leído y lo que he oído contar en casa, pues un familiar mío estuvo de sacerdote en Villatobas, pueblo natal del delincuente juvenil, justo cuando él estaba en su época de máximo apogeo. Incluso intentó ayudarle a rehabilitarse. Pero se veía desde lejos que aquél era un caso perdido. José Joaquín Sánchez Frutos se crió en el seno de una familia desestructurada, con una madre alcohólica y frecuentes cambios de domicilio. Desde pequeño fue aficionado a delinquir. Según cuentan algunos testigos, a los ocho años forzaba la cerradura de su casa cuando su madre le dejaba encerrado para ir a pedir comida.
Desde muy pequeño lideró una banda con la que cometió robos, hurtos y atracos. Ingresó en un reformatorio en reiteradas ocasiones, llegando a fugarse de allí una quincena de veces. También estuvo en un centro tutelado de menores, pero aprovechó un permiso para visitar a su novia, embarazada, y volvió a juntarse con su banda para atracar un chalet en Madrid. Tras ser herido por la Guardia Civil en un enfrentamiento armado, provocado por el ataque a dicho chalet, fue trasladado a la cárcel de Zamora. Poco después participa de nuevo con su banda en un atraco en la calle Veracruz (entonces Toribio Pollán) de Madrid. Un vecino que presenció el acto, bajó a la calle con una escopeta y le disparó provocando su muerte. Recordemos que sólo tenía 15 años.

Amy se crió en los suburbios de Southgate (Londres). Sus padres (un taxista y una farmacéutica) le contagiaron el gusto por la canción, y desde los 9 años estudió teatro y música. La pequeña ya apuntaba maneras, pero a los 13 años fue expulsada de una escuela de teatro por “no aplicarse” y por llevar un piercing en la nariz. Y eso que sus profesores no sabían aún cuál iba a ser el aspecto de la cantante pocos años después.
Consiguió firmar su primer contrato con una discográfica con sólo 16 años (edad aproximada a la que murió el Jaro). Pero su extravagante modo de vida le jugaría malas pasadas. En 2008, Amy no pudo asistir a la entrega de los Grammy (ganó 5 estatuillas) porque el gobierno estadounidense le denegó el visado debido a “uso y abuso de narcóticos”. Después se reconsideró la decisión, pero el visado no llegó a tiempo y la artista tuvo que intervenir vía satélite desde Londres.
Aunque no se puede negar que Amy Winehouse tenía una voz prodigiosa, fue más famosa por su abuso de las drogas(que ha conllevado también depresiones y trastornos de alimentación) que por su carrera musical. No han sido pocas las veces que ha tenido que suspender sus conciertos por su lamentable estado físico, causado casi siempre por un exceso de drogas y alcohol. Y pocas tampoco han sido las ocasiones en las que la cantante ha sido reprendida por tener conductas poco apropiadas, como vagar por la calle medio desnuda, consumir droga en público o aparecer ebria en los escenarios.
Su vida se ha visto adornada también por un divorcio, una acusación por lesiones (de la que fue absuelta) y numerosos videos y fotos que han circulado por internet y que no la han dejado en demasiado buen lugar.
Igual que pasó con el Jaro, su vida fue, como diría el Gabo, la “crónica de una muerte anunciada”. Hace 4 días la policía encontró el cuerpo sin vida de la cantante en su domicilio de Londres. Hay versiones que aseguran que fue encontrada con vida pero que no se pudo hacer nada para salvarla de las garras de Tánatos. Sea como fuere, aún no hay una versión oficial sobre las causas de la muerte, aunque todo apunta a una supuesta sobredosis. Amy se suma de esta manera al club de los 27 junto con Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison o Kurt Cobain, entre otros. Tardaremos años en olvidar sus peinados, su exagerado maquillaje, su carácter impulsivo. Pero, por suerte, cuando todo eso se olvide, todavía nos quedará su voz. Para siempre.




Yo me bajo en Atocha


“Nunca sentí ni pensé ‘aquí me voy a quedar’ hasta que llegué a Madrid”. Esta frase del libro “En carne viva” me sonó tan familiar que, cuando me planteé escribir un blog basado en la discografía de Sabina, pensé que no podía dejar de citarla.  En ese mismo libro decía también que “Madrid ha sido absolutamente insustituible en la medida en que yo, que nunca tuve una casa ni una provincia y siempre he sentido […] bastante desprecio por el patriotismo y, sobre todo, por el patrioterismo y la nostalgia de la infancia, sentí que aquí, en Madrid, estaba mi casa; que me habían hecho un hueco y que […] no me pedían el carnet ni me preguntaban el apellido ni cómo se llamaba mi padre ni cuánto dinero tenía. En Madrid se puede tener un amigo durante tres años sin saber su apellido o si vive en una casa de ricos o de pobres. Eso me deslumbró desde el primer momento”.
¿Y por qué dar tanta importancia a estas palabras? Pues porque hace unos años hice todo lo posible y lo imposible por no ir a vivir a Madrid y ahora es la ciudad donde me muevo como pez en el agua. Cuando me llegó la hora de ir a la universidad yo era, como dice el Genio, “una muchacha de provincias”, aunque sin maleta de cartón, por hallarse en desuso desde hace décadas. Una chica que cuando pensaba en Madrid sólo venían a su mente imágenes de gente corriendo por las escaleras del metro, en las proximidades de las paradas del autobús… en fin, un estrés que no podría soportar una chica criada en un pueblo que apenas llegaba a los 2000 habitantes.  Pero había que dejar el pueblo para estudiar, y había que decidir un destino.  Varias opciones pasaron por mi cabeza en pocos meses. Pero entre ellas no estaba Madrid. Para mí la capital era un gigante que me impresionaba demasiado como para osar adentrarme en sus profundidades. Así que Murcia fue la opción elegida. Motivos no me faltaban: una ciudad que conocía desde pequeña, la cercanía de una parte de la familia, un lugar cómodo para vivir, con la mayoría de las ventajas de Madrid y sin ninguno de los inconvenientes que yo le veía en aquella época. Y, además de todo eso, el clima y el tener la playa a una media hora de casa eran un añadido que decantó la balanza hacia el sur.
Pasé en Murcia 5 años, mientras estudiaba en la  universidad. Pero sin pretenderlo ni esperarlo se cruzó en mi camino un madrileño del que me enamoré y con el que comparto mi vida desde hace algo más de 4 años. Así que, lo que no había conseguido la oferta educativa universitaria lo consiguió el amor. La verdad es que fui adaptándome a Madrid poco a poco, con visitas de fin de semana. Pero llegó el momento de dar el gran salto y vivir allí, aunque no me sentía preparada. Me ayudó mucho el trabajo, ya que el primer empleo que tuve aquí fue como informadora turística, así que tuve que aprender muchísimas cosas en un par de semanas. No sólo estaba enterada de toda la oferta de ocio y cultura de la ciudad, sino que tuve que aprenderme de memoria los horarios de los museos, las estaciones de cada línea de metro, etc. Pero, gracias a eso, espabilé de golpe y aprendí que en Madrid sólo corre quien tiene prisa, que también se puede disfrutar de una puesta de sol en el templo de Debod, de una agradable lectura al sol en el Retiro, de una tarde de compras por Princesa, de una noche de copas por Huertas, de tapeo del bueno por la Latina, de un musical en la Gran Vía (ya tengo entradas para el estreno de “Más de 100 mentiras”)… Y, por supuesto, de un paseíto por Tirso de Molina, actual hogar del Flaco.

martes, 26 de julio de 2011

Ahora que...


¿Por qué empezar a escribir un blog justo ahora? La pregunta no es esa. La pregunta es ¿y por qué no hacerlo? Es cierto que con esto de las nuevas tecnologías todo el mundo tiene a mano los medios para decir lo que piensa y que el resto del universo se entere. Por un lado, me gusta que las cosas sean así, que podamos expresar nuestras ideas libremente, que cualquier persona pueda exponer sus conocimientos y que éstos sirvan a los demás para aprender. Todas las personas tenemos algo que enseñar al mundo. Algunos, conocimientos increíbles. Otros son un magnífico ejemplo de lo que no hay que ser o hacer en la vida. Y el tercer grupo, en el que me incluyo, somos los que queremos desahogarnos y, si es posible, entretener a nuestros lectores, unas veces informando, otras formando (como nos enseñaron en la facultad de Periodismo) y otras, simplemente, comentando la última estupidez que circula por Facebook o Youtube. Quizá esta última fórmula sea la más difícil, porque ahora tenemos auténticos profesionales de la desfachatez y la ordinariez, de lo absurdo y lo estúpido. En dos palabras: del mal gusto. Y no estoy pensando en una sola persona, sino en muchas. Unas sin carrera, otras con un título de Periodismo colgado en la pared o a punto de conseguirlo. Pero la mayoría de ellos se hacen llamar “periodistas”, “redactores” o “reporteros”. Para mí sólo son fantoches mediáticos. Porque ser periodista es algo más que tener un diploma colgado en una pared. Es profesionalidad y rigor informativo, es sencillez y saber decir las cosas . Es saber atraer al público sin necesidad de contar trapos sucios ni insultar a nadie. Y es lo que voy a intentar hacer yo con este proyecto (espero conseguirlo). 
Así que, ahora que la vida está cada vez más difícil para nosotros los jóvenes, ahora que faltan tantos valores en nuestra sociedad, ahora que dispongo de tiempo libre, ahora que aún guardo fresca la emoción de ver a mi ídolo en concierto hace poco más de 20 días… ahora es mi momento. Y al que no le guste… ¡que no mire!

Ocupen su localidad


…y presten todos atención, a punto está de levantarse el telón. El telón bloguero, se entiende. 
La idea de crear este blog nació de la gran admiración que siento desde pequeña  por Joaquín Sabina. El Flaco, el genio de Úbeda, el gran poeta urbano. Ese que no deja indiferente a nadie. Ese que me ha hecho corear sus canciones desde que empecé a decir mis primeras palabras. Ese que ha marcado mi vida para siempre. Porque la mayoría de las niñas soñamos de pequeñas con ser grandes artistas, reputadas cantantes, bailarinas o actrices. Pero yo iba más lejos. Yo no quería llenar grandes locales de gente que viniese a verme. Ni muchísimo menos. Yo soñaba con hacerle los coros a un señor que por edad podría ser mi padre, que es el único que me ha hecho llorar en todos sus conciertos y que me ha enseñado a través de sus letras a ver más allá de lo superficial, de lo que se ve a simple vista. Me hubiese gustado acompañarle en giras y grabaciones de discos. Las canciones me las sé. Sólo me falta el talento que derrochan sus acompañantes: Olga Román, Marita Barros… (en esta ocasión estoy hablando de acompañantes  femeninas, que no se me enfaden los caballeros).
Así que, ya que la canción parece que va a ser mi vocación frustrada, me volcaré en escribir, que es otra de mis pasiones. Pero tampoco valgo para la poesía, la narrativa o la composición musical. Así que me centraré en escribir mi opinión sobre lo que me rodea, pero centrando mis temas en las canciones de Joaquín. Así se me hará más corta la espera, porque me gusta pensar que algún día tendré la oportunidad de conocer a mi ídolo, de demostrarle mi admiración y mi respeto. Algunos dicen que ese día se me caerá el mito y ya sólo será un hombre. Pero… ¡qué hombre! Que nadie crea que es fácil hacerse un hueco en la música como él lo ha hecho, con un público tan amplio y tan distinto. Lo mismo emociona a quinceañeros que a jubilados, a gente de clase alta y a los obreros más humildes. Ha vencido a las críticas y a la muerte (creo que, a veces, lo segundo es más fácil). Ha dejado atrás esa fama de vividor o, mejor dicho, de malvividor, para demostrarnos que es un hombre culto y con unos sentimientos hermosos. Y no sólo los tiene, sino que es capaz de expresarlos de una forma bellísima que me emociona como nadie.
Así que sirva este blog como pequeño homenaje a un gran genio. Sólo espero que las musas dejen un rato de lado a Serrat y se vengan conmigo.
Suenan las primeras notas, se encienden las luces… ¡salimos a escena!